Excite

Hernias discales y tratamiento: claves para aliviar el dolor

La hernia discal es una de las dolencias de la columna vertebral más comunes entre los adultos, y la causa más frecuente de baja laboral en España. Las hernias discales y su tratamiento, ya sea conservador y quirúgico, puede aliviar en gran medida, o hacer desaparecer en otros casos, esta dolencia tan extendida, pero es necesario saber elegir bien.

Qué es y cómo se manifiesta una hernia discal

Las hernias discales se producen cuando un disco intervertebral, es decir, el amortiguador que existen entre cada vértebra de la columna, se desplaza de su sitio, comprimiendo la médula espinal o algún nervio que sale de la misma. Sus síntomas se manifiestan principalmente a través de un profundo y agudo dolor en una o ambas piernas, que puede ir desde los glúteos hasta las pantorrillas, así como con hormigueos o entumecimientos, ya sean tanto en las extremidades como en el cuello.

¿Tratamiento conservador, quirúrgico o alternativo?

Las hernias discales con tratamiento mejoran hasta en un 90% de los casos. Dependiendo de la fase y gravedad de las hernias discales, su tratamiento puede ser conservador, que incluye fisioterapia y medicación, hasta otras más agresivas, como la operación quirúrgica, o tratamientos alternativos, como la quiropráctica o la ozonoterapia.

Fisioterapia, el tratamiento más común

La relajación muscular juega una papel esencial en las hernias discales y su tratamiento con fisioterapia. En la mayoría de los casos, este tipo de tratamiento suele ser el primer paso tras el diagnóstico de una hernia de disco, y en la mayoría de casos basta para aliviar de inmediato y en gran medida el dolor, además de corregir y enseñar las posturas maś adecuadas para prevenir más dolencias musculares.

La fisioterapia ofrece una extensa variedad de técnicas, que se agrupan en tratamientos pasivos y tratamientos activos. Las hernias discales con tratamiento pasivo incluyen masajes profundos, que ayudan a liberar la tensión muscular; terapias de frío-calor e hidromasaje, que ayudan tanto a reducir la inflamación muscular como a incrementar la oxigenación de la zona afectada mediante una mejora de la circulación sanguínea; y estimulación eléctrica de los músculos, que mediante suaves descargas eléctricas ayuda a la relajación muscular.

Por otra parte, los tratamientos activos están encaminados a fortalecer el cuerpo y a mejorar la postura y flexibilidad a través de una serie de ejercicios que alivian el dolor y mejoran la salud en general.

Medicamentos: usar sin abusar

La medicación es el otro gran pilar del tratamiento de las hernias discales, sin bien no se debe abusar de ella y hacerlo siempre bajo consejo médico.

Los medicamentos sin receta médica más comunes para aliviar el dolor de una hernia discal en una primera fase son tanto los analgésicos, como el paracetamol, que solo reduce el dolor; como los "anti-inflamatorios no estereoides", como el ibuprofeno, que además actúan sobre la inflamación. No obstante, este tipo de fármacos no actúan sobre la hernia en sí, sino que solo alivan los síntomas momentáneamente.

Para dolores más intensos, existe otra serie de medicación con receta médica más potente, entre los que se incluyen "anti inflamatorios no estereoides" más fuertes, relajantes musculares y esteroides por vía oral. Para casos más extremos, están indicados algunos tipos de estupefacientes u opiáceos, infiltraciones de esteroides, e incluso antidepresivos, aunque en estas situaciones es necesario un control médico exhaustivo, ya que son tratamientos más agresivos y pueden crear dependencia en el paciente.

Cirugía, ¿cuándo realizarla?

Cuando las técnicas anteriores no dan resultado pasado un tiempo, en casos en los que no remite el dolor e incluso el paciente no puede seguir con su vida normal, se aconseja la operación quirúrgica, que cuenta con un alto índice de éxito.

Existen varios tipos de cirugía dependiendo del tipo y gravedad de la hernia, como la discectomía, laminotomía o artrodesis, entre otras. Asimismo, cada vez son más las operaciones que se realizar por endoscopia, que permiten acceder a la zona afectada mediante una pequeña incisión, reduciendo así el dolor, la estancia hospitalaria y la recuperación.

Técnicas alternativas, ¿realmente eficaces?

Cuando no cesan los dolores de las hernias discales con tratamiento conservador, y no se quiere pasar por el quirófano, los tratamientos alternativos pueden ser una solución.

Tanto la quiropráctica como la osteopatía trabajan para aliviar el dolor y presión que ejercen las hernias discales, sin bien sus prácticas pueden crear controversias debido a que son disciplinas que no están ŕecogidas como profesiones sanitarias oficiales en España.

Por otro lado, existen otras técnicas que implican algún tipo de invasión, como la ozonoterapia, que infiltra ozono directamente en la columna, o la nucleoplastia, que reduce el tamaño de la hernia aplicando una corriente eléctrica mediante agujas al disco intervertebral.

Para cualquiera de estos tratamientos alternativos, hay que acudir a especialistas cualificados e informarse de los riesgos que conllevan.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2018