Excite

¿Es cierto que no te puedes bañar hasta dos horas después de haber comido?

Un adulto quizá pueda controlar sus impulsos, pero para un niño, que le digan que tiene que esperar dos horas después de comer antes de poder meterse en el agua es una especie de tortura psicológica. Y todos la hemos sufrido de pequeños.

Aunque la sabiduría popular a menudo tiene mucho fundamento, no siempre es el caso. Las dos horas de espera se suelen justificar en la creencia de que, después de comer, la mayor parte de la sangre del cuerpo va al estómago, para ayudar a hacer la digestión. Privado de la preciosa sangre, el resto del cuerpo es incapaz de funcionar con normalidad y se avecina la tragedia.

Si bien es cierto que, durante la digestión, la sangre está ocupada absorbiendo nutrientes, dejando por tanto menos espacio al transporte de oxígeno, esta competición no es suficiente como para provocar problemas. El cuerpo tiene sangre suficiente para ocuparse de todas sus funciones a la vez y no tiene sentido pensar que algunas partes se quedan sin sangre mientras se hace la digestión.

FOTOS: 8 lugares de España a los que ir con niños

De hecho, los nadadores de élite comen justo antes de lanzarse al agua para tener energía suficiente. Durante el ejercicio, el cuerpo produce adrenalina que ayuda a que llegue el oxígeno a los músculos, así que la probabilidad de sufrir calambres es pequeña e, incluso en el caso de sufrirlos, es poco probable que fueran tan incapacitantes como para causar el ahogamiento.

Por supuesto, hacer ejercicio con la barriga muy llena es poco confortable, pero mientras se trate de una comida normal y no vaya a realizarse un esfuerzo extraordinario una vez en el agua, es perfectamente seguro permitir a los niños bañarse justo después de comer.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2017