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¿Cuándo se convierte un hobby en adicción? El hombre de los 600 juegos de mesa

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Al ser humano le gusta el juego por naturaleza. Con él desarrollamos nuevos tipos de mecanismos de aprendizaje, potenciamos nuestra creatividad, la competitividad y el desarrollo de habilidades individuales y de trabajo en equipo, con el objetivo de conseguir una meta: ganar. El problema viene cuando algo pasa de ser positivo a convertirse en obsesión. Este podría ser el caso de un usuario de un foro que pidió ayuda tras comprarse 600 juegos de mesa en apenas siete años. Cuando se llega a estos niveles ¿Es adicción o se trata simplemente de un hobby que se vive con mucha pasión?

La persona en cuestión era un usuario experimentado de un foro especializado en juegos de mesa. En su mensaje avisaba de que se había abierto un perfil nuevo de usuario para no revelar su identidad, ya que advertía que muchos le conocían del sitio web.

En su mensaje decía que empezó "en todo esto allá por el 2007", y que "poco a poco decidí ir comprándome juegos", que comenzó a ir a convenciones de juegos y que "todos los meses gastaba un buen pico en juegos". A continuación argumentaba que "actualmente tengo cerca de 600 juegos y un hijo y poco tiempo para jugar". En resumen, se encontró con que seguía adquiriendo juegos de manera impulsiva y que se dio cuenta de que "a lo largo de mi vida creo que no podría jugar a todos".

Los psicólogos afirman que existen ciertos rasgos de la personalidad que hacen a determinados individuos más propensos a las adicciones que otros. Además, gracias a internet, las personas que desarrollan una adicción tienen más acceso a aquello que les gusta, facilitando un mayor deseo y obsesión a la hora de conseguir determinados productos.

Con la oferta cada vez mayor de juegos de mesa, sumado a la costumbre de comprar casi por inercia, puede darse como resultado que se adquieran tantos juegos en muy poco tiempo. El problema aquí es que se ha desarrollado una conducta obsesivo compulsiva.

El sentimiento de culpa

La adicción a los juegos de mesa no funciona igual que, por ejemplo, la de los videojuegos. El espacio físico que ocupan, si además no se les está dando uso, pueden crear remordimientos en la persona.

También influye 'el qué dirán'

Una persona puede tener 50 pares de zapatos o 25 perfumes y no está mal visto, mientras que el que está enganchado a los juegos de mesa se le cataloga como 'friki' o raro en tono despectivo porque no es a lo que compra la mayoría. Si en vez de juegos, tuviera 600 libros se le consideraría una persona muy culta, cuando irónicamente los juegos de mesa también desarrollan la actividad cerebral mejorando el aprendizaje y otros mecanismos adaptativos.

Y con esto no se quiere decir que este usuario no haya desarrollado un comportamiento compulsivo, sino que muchas personas tienen esta misma tendencia, pero como la despliegan en otros campos más aceptados por la sociedad, no llegan a sentirse culpables.

Existen vicios que son muchísimo peores que éste, como pueden ser el alcohol o el tabaco, ya que acarrean problemas para la salud. Lo importante aquí no es el número de juegos que llegó a adquirir, sino el hecho de desarrollar una adicción porque esto hace que no se disfrute del hobby en cuestión.

Cuando una persona se vuelve adicta a un hobby, se convierte en esclavo de lo que ocupa su tiempo de ocio. Esto impide que pueda disfrutar de él como lo hacía antes y cada vez pasar más malos ratos cuando antes eran estupendos. La tolerancia a la frustración es menor y esto potencia la compulsividad, buscando saciar el deseo de conseguir la recompensa que se experimentaba antes.

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Los psicólogos aconsejan que lo importante en estos casos es, primero, ser consciente de la situación, y luego, actuar al respecto. Está claro que en el caso particular de este usuario, se trata de una adicción que no es preocupante en comparación con otras como las drogas o el alcoholismo, pero cualquier hobby que tengamos en la vida hay que disfrutarlo sin obsesionarnos con él. La calidad está por encima de la cantidad y no importa el número de juegos, zapatos o libros que se tengan, lo importante es que no se convierta en algo obsesivo.

Publicado por Manuel Peña - Perfil en Google+ - Leer más artículos de Manuel Peña

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