Excite

Cómo hacer un masaje

Uno de los beneficios inmediatos de un masaje es la profunda relajación y calma de la persona que lo recibe. Esto se produce porque se liberan endorfinas, responsables de la sensación de bienestar y se reducen los niveles de las hormonas del estrés, la adrenalina y el cortisol. Para ser un masajista profesional obviamente se necesita formación, sin embargo, todo el mundo aprender algunas técnicas y practicarlas con un amigo, la pareja o con un bebé. Te explicamos cómo hacer un masaje.

    © Getty Images

Antes de proceder es necesario buscar el lugar dónde se va a realizar. Lo ideal sería una camilla, pero en su defecto, bien puede servir la cama, el suelo o una mesa cualquiera. También es importante preparar la habitación: poner música relajante, bajar la intensidad de las luces y asegurarse de que la temperatura la óptima, ni muy fría ni muy cálida.

    © Getty Images

Para realizar un buen masaje no te olvides del aceite o la loción corporal, ya que este tipo de productos ayudarán a que tus manos se deslicen con más facilidad. Es recomendable calentar el aceite en las manos antes de ponerlo en la espalda o en la parte que se vaya a masajear. Evita pellizcar los músculos. Primero hay que hacer movimientos muy suaves, sin que la persona sienta dolor. Por eso, es importante preguntarle cómo se siente. Además de la espalda, se pueden masajear los pies, las piernas o la cabeza. Lo importante es no hacer daño. Simplemente un poco de presión.

Una vez calentados los músculos, se pueden hacer varias técnicas:

Colocar una mano encima de la otra, con la palma extendida y hacer movimientos circulares pequeños en las distintas zonas.
Poner las manos en forma de L e ir masajeando con esa posición haciendo algo de presión con los dedos.
Hacer movimientos apoyando los nudillos, evitando la parte baja de la espalda y la columna vertebral.
Hacer movimientos amplios, más rápidos y menos rápidos por toda la espalda, con las manos extendidas y los dedos muy abiertos.

    © Getty Images

Masaje para bebés: un camino para su bienestar

Altos niveles de estrés alteran el sistema inmunológico, por eso un masaje relajante puede ayudar a reducir la tensión muscular, mejora la circulación, mejora el tono de la piel, estimula el sistema linfático y reduce la ansiedad y la depresión. Para los bebés, los masajes son también muy beneficiosos: ayudan a calmarlos y alivian los cólicos y el estreñimiento. Solo hay que recordar una premisa: solo movimientos suaves.

    © Getty Images

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2017