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Cómo bajar la fiebre alta rápidamente en adultos y niños

Técnicamente la fiebre es un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas entre los cuales el más relevante es la hipertermia o elevación de la temperatura orgánica por encima de los 37ºC. Su desencadenamiento está originado por una reacción del organismo ante determinadas agresiones exteriores, siendo lo más habitual una infección.

La manera de cómo bajar la fiebre alta rápidamente debe plantearse cuando ésta supera los 40ºC, siendo variados los métodos pero no todos igual de recomendables.

No obstante, muchas veces la fiebre alta es una señal de que algo no funciona en nuestro organismo como debería, por lo que en el caso de superar los 38,5º es más que recomendable ir al médico de urgencias para prevenir males mayores.

Qué hacer para combatir un estado febril elevado

Aunque la fiebre pueda considerarse habitualmente un signo de enfermedad, en realidad supone una vía utilizada por el organismo para combatir elementos nocivos que pudieran ocasionar alteraciones importantes, por lo que en un principio, tras la observación de una elevada hipertermia no es prudente actuar con vehemencia para reducirla, sino que dejar evolucionar naturalmente el proceso febril puede resultar beneficioso.

Lo más perentorio ante un estado febril es diagnosticar certeramente su etiología, que puede radicar en una infección, un proceso inflamatorio, necrosis de algún tejido o incluso un cáncer, al margen de otras causas menores también responsables de aparición de fiebre como coágulos venosos o reacción adversa a ciertos medicamentos.

Una iniciativa útil para su adecuado control es monitorizar la fiebre, de suerte que su mantenimiento bajo el umbral de los 40 grados nos permite adoptar una actitud conservadora, asegurando el adecuado reposo y una buena hidratación. Dado que un episodio febril agudo, entre sus manifestaciones clínicas, produce sudor y eritema cutáneo, resulta muy aconsejable la frecuente sustitución de la ropa que contacta con la piel para asegurar la eliminación de las toxinas expulsadas a través de la misma.

El verdadero riesgo de una fiebre muy acusada y prolongada estriba en el daño cerebral y la deshidratación, el cual generalmente no se presenta hasta que la fiebre no rebasa los 42º C. Es a partir de los 39,5-40ºC cuando deben emplearse las estrategias farmacológicas y naturales que posibilitan una disminución rápida de la temperatura. Como excepción, cuando nos encontramos con niños que manifiestan convulsiones es importante que la hipertermia no supere los 38ºC, controlándola mediante el empleo de antipiréticos.

A la hora de plantearnos cómo bajar la fiebre alta rápidamente, entre otros remedios podemos hablar de:

  • Ingestión abundante de líquidos, al menos un vaso cada media hora, inclusive chupar hielo y nutrirse con caldo frío. Mientras la temperatura no recupere valores intermedios, es importante que la dieta sea lo más líquida posible, enriquecida con gelatina, por su enorme capacidad absorbente.
  • Portar prendas livianas y transpirables que ayudan a conservar la sensación de temperatura ambiental en torno a 20-25 grados.
  • Permanecer sin ropa y ponerse una toalla impregnada en agua fría en la frente y posteriormente en cada oreja, genitales y abdomen, lugaes de abundante tránsito sanguíneo. Una vez la toalla se haya calentado, deben airearse las zonas húmedas agitándola.
  • Empleo de algunas sustancias vegetales como belladona, milenrama o albahaca, de larga tradición antipirética.
  • Enfundarse los pies en calcetines de algodón previamente sumergidos en agua fría, cubriéndolos con otros calcetines secos.
  • Triturar una cebolla hasta reducirla a partículas minúsculas e introducirla dentro de los calcetines que porte el paciente.
  • Baño completo en agua templada (alrededor de 37º C), eficaz para neutralizar un rápido ascenso de la temperatura, preferiblemente antes de que la sudoración se generalice.
  • Como pauta especialmente precisa, la activación de un punto crítico que se localiza detrás de la rodilla, al cual se le adjudica un control sobre la temperatura orgánica, y que en caso de fiebre se encuentra anulado. Para su ejecución resulta práctico adosar en cada rodilla, durante un máximo de 5 minutos, una bolsa bien cerrada y sin aire conteniendo hielo picado.

En el capítulo estrictamente farmacológico, entre los posibles medicamentos antipiréticos con opciones para contribuir a una bajada eficaz de la fiebre cuando esta se presenta elevada, podemos citar paracetamol cada 4-6 horas, ibuprofeno cada 8 horas a partir de los 12 meses de edad o ácido acetilsalicílico, este nunca en niños menores de 12 años por el riesgo de presentación del síndrome de Reye.

Causas y consecuencias de la fiebre alta

La fiebre indica evidencia de la existencia de algún transtorno orgánico, desencadenándose como respuesta a una agresión exterior, más comúnmente una infección viral o bacteriana, mediante mecanismos bioquímicos regulados por un centro enormemente especializado del encéfalo, el hipotálamo. Se describen otras causas adicionales como procesos inflamatorios agudos, enfermedades autoinmunes, alteraciones de la coagulación sanguínea, cáncer y algunos medicamentos.

Entre sus más graves consecuencias, cuando supera los 40º C y se mantiene en el tiempo, hablamos del daño cerebral y la deshidratación, y en ese escenario conviene plantearse cómo bajar la fiebre alta rápidamente mediante los recursos antes expuestos.

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