Excite

Bebés prematuros que nacen sin terminar su crecimiento

Los bebés prematuros son aquellos que nacen antes de cumplirse las 37 semanas de gestación, contadas a partir del último período menstrual de la madre. El feto experimenta su mayor desarrollo en las últimas 8 semanas del embarazo, dos tercios del total de su crecimiento prenatal. En este crecimiento se incluye la maduración de la mayor parte de los órganos vitales, imprescindibles para su autonomía extrauterina.

Nacidos antes de las 37 semanas de embarazo, precisan de cuidados especiales hasta alcanzar la madur

Los bebés prematuros son aquellos que nacen antes de cumplirse las 37 semanas de gestación, contadas a partir del último período menstrual de la madre. El feto experimenta su mayor desarrollo en las últimas 8 semanas del embarazo, dos tercios del total de su crecimiento prenatal. En este crecimiento se incluye la maduración de la mayor parte de los órganos vitales, imprescindibles para su autonomía extrauterina.

En la mayoría de los casos, las causas se desconocen. Pueden deberse a afecciones médicas de la madre (diabetes, hipertensión, problemas renales o cardiacos, infecciones...), al estilo de vida de ésta durante el embarazo (consumo de tabaco, alcohol o drogas ilegales), a una mala alimentación o a posiciones anómalas de la placenta.

Los bebés prematuros tienen necesidades especiales, por lo que suelen pasar la primera etapa de su vida en unidades de cuidados médicos especializados. Los que pesan más de 500 gramos tienen más del 60% de posibilidades de supervivencia.

Entre las necesidades fundamentales que requieren los bebés prematuros se encuentra la de mantener la temperatura, debido a que carecen de la grasa corporal imprescindible para ello. Tienen necesidades nutricionales especiales. La cuestión se dificulta ya que no son los suficiente maduros para ingerir la leche materna directamente, a pesar de sus muchas cualidades nutricionales. Deben alimentarse muy lentamente, por lo que suele administrársele mediante sondas.

El aumento de peso es más lento en los bebés prematuros que en los nacidos a término, puesto que ingieren menores cantidades de alimento. Con todo, es importante valorar otros factores como el tono muscular, el estado de alerta y la respuesta a diversos estímulos.

Entre las enfermedades habituales de los bebés prematuros, cabe destacar la hiperbilirrubinemia, valores elevados de bilirrubina; apnea, provocada por la inmadurez del cerebro responsable del control de la respiración; y la anemia, número insuficiente de glóbulos rojos, encargados del transporte del oxígeno a todas las células del cuerpo.

Madurez orgánica

Una vez superados los peligros, cuando los bebés prematuros hayan alcanzado la madurez orgánica imprescindible, pueden ir a la casa familiar. Así todo, en el nuevo hogar deben tomarse las precauciones oportunas relacionadas con una adecuada temperatura, alimentación e higiene. Es preciso no obstante mantener un riguroso seguimiento médico de la evolución de cada niño.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2018